Con mucha alegría y el entusiasmo de celebrar a San Juan Bosco, durante la última semana de enero compartimos la experiencia de un Oratorio Festivo de Verano que llevó el nombre “La Sociedad de la Alegría”.
Esta propuesta incluyó dos días de formación de animadores, una jornada de invitación e intervención callejera, tres días de oratorio, serenata a Don Bosco, celebración de la Eucaristía y una cena compartida con la comunidad.
La formación de los animadores estuvo a cargo de Ariel Acosta, Adrián Agüero, Federico Cuezzo y Marcela Magallanes, quienes cumplen el rol de director y miembros del consejo de nuestra casa. Los temas trabajados fueron:
- Contexto de la Sociedad de la Alegría: Chieri y Juan Bosco. La situación histórica a la que respondió esta experiencia.
- La alegría en el ambiente salesiano.
- La sociedad como propuesta asociativa.
- La Sociedad de la Inmaculada y la figura de Domingo Savio.
Durante la semana contamos con el acompañamiento del Padre Patricio De La Torre SDB, quien brindó charlas cercanas y llenas de confianza, ofreció el sacramento de la Reconciliación y presidió la celebración de la Eucaristía.

También participó el grupo “Rejunte Salesiano”, que compartió sus dones musicales animando los momentos de serenata y la misa, aportando alegría y espíritu festivo a cada encuentro.
Las actividades del oratorio se organizaron por etapas, identificadas con el nombre de santos y beatos de la familia salesiana:
- Miguel Magone: 5 a 7 años.
- Laura Vicuña: 8 a 10 años.
- Ceferino Namuncurá: 11 a 13 años.
- Artémides Zatti: 14 años en adelante.
En cada grupo se compartieron momentos de juegos —con y sin agua—, espacios de catequesis y merienda, favoreciendo un clima de familia, participación y crecimiento en la fe.
El día sábado, mientras finalizaba el último día de oratorio y antes de la Eucaristía, ADMA y la Legión de María organizaron el rezo del Santo Rosario, preparando el corazón para la celebración.
Esta propuesta surge del entusiasmo de tantos animadores que deseaban vivir una experiencia de voluntariado misionero de verano y, para quienes ya habían tenido esa oportunidad, de recrearla en nuestro propio patio, de manera local y cercana. Así, nace como iniciativa del MJS: una propuesta pensada por los jóvenes y para la comunidad.

La experiencia fue coordinada por los animadores del MJS Agustín Álvarez, Rocío “Poje” Ojeda y María Luz “Pilu” Pereyra, junto a Leandro Pereyra, asesor del MJS y coordinador de pastoral.
Agradecemos profundamente a cada persona que brindó su servicio: animadores, formadores, tutores de los jóvenes, el Rejunte Salesiano, las distintas comisiones organizativas y todos aquellos que colaboraron con la donación de materiales y alimentos. Gracias por hacer posible que la alegría salesiana siga viva en nuestro patio.

