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Salesianos de Don Bosco en San Luis, Inspectoría Artémides Zatti

El Cuidado de Nuestros Jóvenes

Queridas familias desde CODECSAL San Luis, nos hacen llegar esta carta, que nos invita a reflexionar sobre la actualidad de nuestros jóvenes en el contexto de los últimos hechos detectados en la provincia y nuestro país, sobre «bromas» y «retos virales» que han generado angustia y preocupación en la comunidad general:

CARTA ABIERTA


El cuidado de nuestros jóvenes: un compromiso que nos convoca a todos
Todos los colegios privados que conforman el Consejo Diocesano de Educación Católica de San Luis, queremos expresarnos y hacer un llamado a la reflexión, considerando que en los últimos días nuestra comunidad educativa se ha visto sacudida por mensajes y amenazas de violencia que, aunque circulen bajo la etiqueta de «bromas» o «retos virales», generan una angustia real y profunda. La cotidianeidad escolar se ha visto alterada, recordándonos que lo que sucede en el mundo digital tiene consecuencias humanas, físicas y emocionales irreparables en el mundo real. Cada una de estas amenazas han sido tomadas con absoluta seriedad, ante la posibilidad de que el riesgo sea real. Lo que para algunos puede parecer una “broma” o un “reto” lanzado en internet, en otras partes del mundo ha significado muerte real, familias destruidas y comunidades marcadas para siempre.


Estos hechos, sumados a la creciente desmesura y excesos en los festejos de los últimos años del secundario (UPD, USS, UVI, batucadas, entre tantos otros), nos obligan a detenernos y cuestionarnos. Lo que debería ser el cierre de una etapa de crecimiento, hoy se ve muchas veces empañado por el consumo de sustancias, la exposición indigna en redes sociales y situaciones de riesgo que rozan la tragedia. Hoy, tristemente, circulan videos que dan cuenta de esto y ellos mismos se exponen indignamente y sin frenos inhibitorios, transgrediendo toda norma legal y moral.


Como sociedad, necesitamos preguntarnos: ¿Qué les está pasando a nuestros jóvenes?, ¿Qué vacíos están intentando llenar con estos excesos?, ¿Cuál es el límite? Más que señalar culpables, este es un llamado a la reflexión profunda sobre el rol que ocupamos como adultos en sus vidas.
La escuela sigue siendo ese espacio de encuentro, normas y aprendizaje del «otro». Pero la escuela no puede ser una isla. Para que el límite sea formativo y no una mera restricción, debe estar respaldado por un mensaje coherente en el hogar y en toda la sociedad. A pesar de todo, es la escuela quien recibe, acompaña y sostiene, donde hay normas y límites claros y sanadores. La escuela es un lugar donde se enseña que el otro es tan importante como yo. La escuela es donde se refuerzan los valores humanos, morales y cristianos, que se aprenden en casa.
Observamos con preocupación cómo se naturaliza el desborde. Se pide empatía mientras el entorno estimula la deshumanización; se nos pide orden mientras el afuera celebra el caos. Necesitamos unificar el mensaje: cuidar y poner límites es preventivo, no es vigilar, se trata de amar.
Hoy más que nunca, necesitamos familias presentes que se animen a la incomodidad de decir «no». Que dialoguen, que supervisen el consumo digital, que no avalen prácticas que pongan en juego la salud y la vida de los adolescentes, que sepan dónde y con quién están sus hijos. Familias que sean una presencia afectiva que ofrece seguridad ante un mundo que sobre estimula, que aliena.
La escuela sigue y seguirá aquí, proponiendo con esperanza el camino de la verdad, la justicia y los valores que nos humanizan. Sin embargo, para que nuestros jóvenes puedan «aprender a volar» sin ponerse en peligro, necesitan una red sólida debajo.


El cambio debe empezar hoy. Invitamos a cada padre, madre y tutor a involucrarse, a comprometerse con la realidad que viven sus hijos. No caigamos en la subestimación ni miremos para otro lado, buscando que sea otro quien se deba encargar. Cada quien tiene una responsabilidad.


Cuidemos a nuestros jóvenes. Hagámoslo juntos, antes de que el riesgo se convierta en pérdida.


Colegio Don Bosco – Instituto Aleluya – Colegio San Luis Gonzaga – Colegio San José – Colegio María Auxiliadora – Colegio San Luis Rey – Colegio Santa María – Colegio Santa Cruz – Instituto Santo Tomás de Aquino – Instituto San José (Quines) – Instituto Sagrado Corazón (Villa Mercedes) – Instituto San Buenaventura (Villa Mercedes) – Instituto Monseñor Orzali (Merlo) – Colegio Nuestra Señora de Luján (H. SMCJ) – Instituto Nuestra Señora del Carmen.


San Luis, 22 de abril de 2026